Saltar al contenido
← Volver al Blog
GuíaActualizado

Equipo LullaRevisamos la literatura pediátrica actual y la sintetizamos en un lenguaje accesible para padres.

Cuánto duerme un recién nacido por edad y si es normal que duerma mucho

Cuánto duerme un recién nacido por edad y si es normal que duerma mucho

Tiene tres semanas. Leíste que un recién nacido duerme 16–20 horas, y el tuyo, si lo sumas todo, durmió unas 13. O al revés: lleva cuatro horas seguidas dormido y no sabes si hay que despertarlo. Las dos preocupaciones tienen la misma respuesta: el número de horas dice menos de lo que crees, y lo «normal» es mucho más amplio de lo que muestran las tablas que circulan.

La respuesta corta: cuando se habla de cuánto duerme un recién nacido (0–3 meses), la cifra que aparece en todas partes es de 14–17 horas de sueño en 24 horas. Es el voto de un grupo de expertos de la National Sleep Foundation de Estados Unidos, de 2015, y ese mismo grupo dice que 11–19 horas pueden estar bien. La Academia Estadounidense de Medicina del Sueño, con el aval de la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP), no da ninguna cifra por debajo de los cuatro meses, porque los bebés sanos difieren demasiado entre sí y falta evidencia sobre los efectos en la salud. Cuando los midieron, los investigadores encontraron medias de entre unas 11 y 15 horas, según el método. En un recién nacido, la señal de alarma no es el número de horas. Lo que cuenta es si, a partir del segundo día, come al menos ocho veces en 24 horas, si moja pañales, si gana peso y si se despierta cuando lo despiertas. Si cuesta despertarlo o no hay forma de despertarlo, llama a emergencias o ve a urgencias.

Por edades, las recomendaciones son estas (horas en 24 horas, contando las siestas):

EdadNational Sleep Foundation: recomendadoNational Sleep Foundation: «puede ser adecuado»OMS (2019)Academia Estadounidense de Medicina del Sueño (2016)
0–3 meses14–1711–13 o 18–1914–17ninguna cifra
4–11 meses12–1510–11 o 16–1812–1612–16 (4–12 meses)
1–2 años11–149–10 o 15–1611–1411–14

De dónde salen las 14–17 horas

La cifra aparece en casi todas las páginas sobre el sueño del recién nacido y viene de un solo lugar. En 2015, la National Sleep Foundation reunió a 18 expertos, que leyeron 312 estudios publicados entre 2004 y 2014 y puntuaron, una por una, cada duración de sueño posible, de cero a 24 horas. El resultado tiene tres zonas, no una:

  • recomendado: 14–17 horas para 0–3 meses;
  • «puede ser adecuado»: 11–13 y 18–19 horas, es decir, las horas en las que los expertos no se pusieron de acuerdo;
  • no recomendado: menos de 11 o más de 19 horas.

El informe final del grupo dice abiertamente en qué se apoya la recomendación para los recién nacidos: en evidencia científica más débil y en la experiencia y la opinión de los expertos. También dice que ningún estudio ha evaluado los riesgos del sueño largo en los recién nacidos, pero que al grupo le preocupa que un recién nacido que duerme habitualmente más de 19 horas pueda tener demasiado poca interacción con su entorno. En los primeros días de vida, más de 18 horas pueden ser adecuadas, aunque a los tres meses esa misma duración puede considerarse larga. Para los 4–11 meses, el grupo recomienda que un sueño largo lo valore el médico, porque puede indicar un problema de salud.

La Academia Estadounidense de Medicina del Sueño hizo el mismo ejercicio en 2016, con otros expertos, y no puso ninguna cifra por debajo de los cuatro meses. El motivo, en sus propias palabras: la variación normal, muy grande, en la duración y en los patrones de sueño, más la falta de evidencia sobre los efectos en la salud. La Organización Mundial de la Salud (OMS) adoptó en 2019 las 14–17 horas y calificó de «muy baja» la calidad de la evidencia detrás de sus recomendaciones de sueño.

Hay dos confusiones que se repiten a menudo. Las 12–15 horas a los 4–11 meses son el intervalo de la National Sleep Foundation, no el de la OMS, que dice 12–16. Y las 16–20 horas, muy extendidas en los sitios para padres, no aparecen en ninguna de las guías que leímos ni como media en ninguna medición que encontramos: la zona más amplia de la National Sleep Foundation llega hasta las 19 horas, y las 20 horas aparecen solo como el borde superior del intervalo estadístico de la tabla de más abajo.

Descarga Lulla ahora

Monitorea el sueño de tu bebé con un solo toque.

Cuánto duermen en realidad los recién nacidos cuando se les mide

En un estudio de Irlanda, los padres de 106 bebés sanos anotaron el sueño todos los días, de las dos a las 16 semanas. También se les preguntó cuánto debería dormir un recién nacido en 24 horas. La mediana de las respuestas fue de 17,8 horas. El modelo construido a partir de sus diarios da alrededor de 12 horas a las cuatro semanas. En el gráfico del estudio, 17 horas están cerca del límite superior, al que solo llegan los bebés más dormilones.

Otras mediciones, de la cifra más alta a la más baja:

  • Datos aportados por los padres, sobre todo cuestionarios, pero también algunos diarios, de 10 conjuntos de datos reunidos, para 0–2 meses: 14,6 horas de media.
  • Diarios llevados día a día, 37 bebés, a las 4–10 semanas: 13,5 horas de media, repartidas en 6 a 15 tramos al día.
  • Pulsera de movimiento en el tobillo, 306 bebés de Boston, hacia las cinco semanas: 11,4 horas. El método no está bien validado en el primer mes de vida, así que la cifra es solo aproximada.

Las diferencias vienen de lo que cuenta cada método. Los cuestionarios contestados de memoria dan cifras más altas que los diarios llevados día a día: en el estudio irlandés, 39 minutos más de sueño nocturno a las 16 semanas. Muchos estudios grandes miden, en realidad, el tiempo que el bebé pasa acostado. A los tres meses, grabados por la noche, los bebés de un estudio estadounidense pasaron 9 horas y 23 minutos entre el momento de dormirse y el despertar de la mañana, pero de ese tiempo durmieron de verdad 7 horas y 47 minutos. Y en los diarios, los padres anotan más sueño nocturno del que registra la pulsera: el 80,7% de la noche, frente al 73,3%.

El análisis que reunió los datos aportados por los padres da, por edades:

EdadMedia (horas en 24 h)Intervalo en el que cae más o menos el 95% de los bebés
0–2 meses14,69,3–20,0
≈3 meses13,69,4–17,8
≈6 meses12,98,8–17,0
≈9 meses12,69,4–15,8
≈12 meses12,910,1–15,8
1–2 años12,610,0–15,2

El intervalo de la tabla es estadístico: en él debería caer más o menos el 95% de los bebés, y sus extremos no son el total más bajo y el más alto que se observaron. La conclusión práctica: un recién nacido que duerme 12 horas y otro que duerme 17 pueden estar los dos perfectamente sanos.

Otra cosa que sorprende: aunque la tabla muestra un descenso, en los dos estudios de arriba que siguieron a los mismos bebés, con diarios día a día y con pulseras, el total de sueño no baja en los primeros meses. En Irlanda subió menos de una hora entre las 4 y las 16 semanas, y en Boston se mantuvo prácticamente igual entre el mes y los seis meses. Lo que cambia es el reparto: más sueño de noche, menos de día. Cuántas siestas hace de día, por edades, está en la guía de las siestas, y cuánto tiempo pasa despierto entre una y otra, en la guía de las ventanas de sueño.

Cuándo es normal que un recién nacido duerma mucho o poco

Algunas situaciones en las que un bebé sano duerme más de lo que esperarías:

  • Los primeros días. Algunos recién nacidos están somnolientos en las primeras 24 horas. La guía británica sobre la glucosa del recién nacido dice que pueden comer con ganas justo después del parto y luego dormir muchas horas, y que el primer día pueden despertarse para comer solo 3–5 veces. A partir del segundo día, el objetivo pasa a ser al menos ocho tomas en 24 horas. Pero esa misma guía incluye «no se despierta para las tomas» entre las señales de una alimentación anormal, y en los bebés sanos a los que les cuesta comer pide ayuda activa en la toma: piel con piel y calostro extraído. Si no se despierta para las tomas, díselo a las enfermeras de la maternidad o, ya en casa, al médico.
  • El primer tramo largo de la noche. Al mes, el tramo de sueño nocturno más largo de los bebés de Boston fue de 4 horas y 43 minutos de media. Cuatro o cinco horas seguidas, a esta edad, son frecuentes y no una señal de enfermedad, si el bebé come bien y crece. En las primeras semanas, mira más abajo cuándo conviene despertarlo para comer.
  • Después de las vacunas. Tras las primeras vacunas, hacia los dos meses, los bebés durmieron de media 69 minutos más en las 24 horas siguientes. No todos: el 37% durmió menos.
  • Los saltos de crecimiento. En un estudio pequeño con diarios, los días con mucho más sueño llegaron en el mismo periodo que los saltos de crecimiento en longitud, con 0–4 días de diferencia. No todos los días con mucho sueño tuvieron un salto, ni al revés, así que es una relación, no una regla.

Y al revés, cuando duerme menos de lo que esperarías: a las seis semanas, los bebés que lloraban o estaban inquietos más de tres horas al día dormían 77 minutos menos en 24 horas que los que lloraban de forma moderada. Si las tardes son largas y llenas de llanto, lo que se sabe está en la guía sobre el cólico.

Qué revisar en lugar de las horas

Las guías de lactancia y de urgencias que leímos no juzgan a un recién nacido por cuántas horas duerme en total. Se fijan en cuatro cosas, que puedes revisar tú también:

  • Las tomas. Al menos ocho en 24 horas, a partir del segundo día de vida. La Academia de Medicina de la Lactancia Materna habla por lo general de 8–12, y la AAP, de al menos 8–10.
  • Los pañales. En un bebé amamantado, según el servicio nacional de salud británico (NHS): 2–3 pañales mojados en las primeras 48 horas; a partir del quinto día, al menos 6 pañales mojados y pesados en 24 horas; a partir del cuarto día, al menos dos deposiciones blandas y amarillas al día. Las cifras por días varían un poco de una fuente a otra, así que fíjate en la tendencia, no en un solo pañal.
  • El peso. Es normal que baje en los primeros 3–4 días. La mitad de los recién nacidos recuperan el peso de nacimiento para el día 9 después de un parto vaginal y para el día 10 después de una cesárea. A las dos semanas, el 14% y el 24%, respectivamente, todavía no lo han recuperado. No es raro, pero la AAP lo incluye entre las señales de un problema de lactancia, así que díselo al pediatra. Las guías británicas NICE piden una valoración si el bebé ha perdido más del 10% de su peso o no lo ha recuperado a las tres semanas. Los bebés alimentados con fórmula pierden menos: en la mitad de ellos, la pérdida se queda por debajo del 3–4%, y una pérdida de más del 7–8% es rara en ellos.
  • El despertar. Para un niño con fiebre, la guía NICE tiene una escala de tres niveles: verde, se mantiene despierto o se despierta enseguida; naranja, solo se despierta después de estimularlo mucho; rojo, no se despierta o, si lo despiertas, no se mantiene despierto. Con o sin fiebre, el NHS pone «cuesta despertarlo o no hay forma de despertarlo» entre los motivos para llamar de inmediato a emergencias.

¿Hay que despertarlo para comer? Depende del bebé

En los sitios para padres, el tiempo tras el cual «hay que» despertar a un recién nacido va de dos a cinco horas, casi nunca con fuente. En las guías que leímos, la regla se vuelve más estricta a medida que aumenta el riesgo:

  • Amamantado, nacido a término. La AAP dice, en una página para padres: si por la noche duerme más de cuatro horas, despiértalo y ofrécele el pecho.
  • Alimentado con fórmula. También la AAP: si en las primeras semanas duerme más de 4–5 horas y empieza a saltarse tomas, despiértalo y ofrécele el biberón.
  • Nacido un poco antes, entre las 34 y las 38 semanas. La Academia de Medicina de la Lactancia Materna dice que puede hacer falta despertarlo si no da señales de hambre en las cuatro horas siguientes a la última toma. La AAP también advierte que los bebés nacidos aunque sea un poco antes pueden estar somnolientos y no comer lo suficiente en las primeras semanas. Para los bebés nacidos prematuros o con un problema médico, la misma AAP dice que lo mejor es el horario de tomas que fije el pediatra.
  • Con bajo peso al nacer o con riesgo de glucosa baja (prematuro, enfermo al nacer, o si la madre tiene diabetes o tomó betabloqueantes). La guía de la OMS para la atención del niño enfermo pide, para el bebé con bajo peso al nacer, en la primera semana, al menos una toma cada 2–3 horas y despertarlo a las tres horas si no se despierta solo. La hoja para padres de la guía británica sobre la glucosa pide que, en los primeros días, no pasen más de tres horas entre tomas, hasta que la glucosa esté estable. Solo después, cuando ya hace al menos ocho tomas en 24 horas, deja de hacer falta despertarlo cada 2–3 horas, a menos que te lo hayan pedido por un motivo concreto.
  • Con ictericia (piel amarilla). NICE y el NHS dicen que lo despiertes para comer si hace falta, sin un número de horas.

La regla que más circula, «despiértalo cada tres horas hasta que recupere el peso de nacimiento», no la encontramos en ninguna de las guías que leímos (AAP, Academia de Medicina de la Lactancia Materna, NICE, OMS y NHS). Es una práctica que se recomienda a menudo, no una regla escrita. Eso no quiere decir que lo dejes dormir todo lo que quiera: los umbrales de arriba siguen valiendo, y hasta cuándo seguir despertándolo es una pregunta para el médico que controla su peso. Si intentas despertarlo y no lo consigues, ya no es una cuestión de horario, sino una señal de alarma: mira la sección siguiente. Tampoco la regla contraria, «nunca despiertes a un bebé que duerme», vale para un recién nacido que se salta tomas.

Cuándo llamar al médico o ir a urgencias

Ninguna de las guías sobre señales de enfermedad que leímos (NICE, NHS y la guía británica sobre la glucosa) usa un número de horas de sueño como señal de alarma. Todas se fijan en cómo se despierta y en cómo come.

Llama a emergencias o ve a urgencias si el bebé:

  • es difícil de despertar o no hay forma de despertarlo, o se vuelve a dormir enseguida después de que lo despiertas;
  • está flácido, sin tono;
  • respira muy rápido o con esfuerzo: hace un quejido o se le hunde la barriga con cada respiración;
  • tiene la piel, los labios o la lengua azulados, grises, muy pálidos o con manchas;
  • no come;
  • no ha hecho pipí en las últimas 12 horas;
  • tiene menos de tres meses y una temperatura de 38 °C o más;
  • tiene una temperatura por debajo de 36 °C, a cualquier edad;
  • tiene ictericia en las primeras 24 horas de vida, o tiene ictericia y está más somnoliento de lo habitual;
  • tiene un llanto débil, agudo o que no para;
  • tiene una convulsión o una erupción que no desaparece al presionarla.

Habla con el médico el mismo día si:

  • está somnoliento y ha comido menos de seis veces en 24 horas;
  • se le ve claramente menos interesado en comer que antes;
  • hace menos pañales mojados o sucios que las referencias de arriba;
  • después del primer día de vida, notas que la piel o el blanco de los ojos se han puesto amarillos;
  • la ictericia no se va o empeora;
  • la orina es de color amarillo oscuro o marrón, o las heces son pálidas, de color blanco o crema: guarda el pañal para enseñárselo al médico.

Las guías dicen además, de forma explícita, dos cosas: en los bebés pequeños, una infección grave puede llegar sin fiebre, y la preocupación de los padres de que el bebé no está como de costumbre es una señal que el médico debe tomarse en serio. Si sientes que algo no va bien, no esperes a ver cómo evoluciona.

Descarga Lulla ahora

Monitorea el sueño de tu bebé con un solo toque.

El día y la noche: cómo se van ordenando

En un recién nacido, el sueño todavía no se concentra en la noche. Duerme en tramos, con un patrón de sueño y vigilia que se repite cada dos a ocho horas, de día y de noche por igual. Su reloj interno existe desde antes de nacer, pero sus señales se vuelven claras poco a poco. La diferencia entre el día y la noche aparece en el cortisol hacia las 8 semanas de media y en la melatonina hacia las 9 (en algunos bebés, no aparece hasta las 15 semanas, más o menos). La bajada más profunda de la temperatura durante el sueño nocturno aparece entre las 8 y las 16 semanas.

La parte del sueño que cae de noche crece a la vez que estas señales. En los diarios de un estudio con bebés de 6–12 semanas, entre las 20:00 y las 8:00 caía el 60% de todo el sueño a las seis semanas y el 71% a las 12 semanas. Para comparar, un 50% significaría que el día y la noche no se diferencian en nada.

Mucha luz de día y noches oscuras y tranquilas: el consejo es razonable y no hace daño, pero la evidencia de que ayude a que el ritmo se ordene antes es débil. Ese mismo estudio encontró más luz entre el mediodía y las 16:00 en los bebés que dormían mejor por la noche, sin poder decir qué es causa y qué es efecto. Un estudio aleatorizado grande, en el que los padres recibieron, entre otras cosas, justo este consejo, no alargó el tramo más largo de sueño nocturno medido con la pulsera. Y «tenlo despierto de día para que duerma de noche» no está respaldado por ningún estudio controlado que hayamos encontrado. En un recién nacido, las siestas no se recortan.

Dormir toda la noche: qué significa y cuándo llega

«Dormir toda la noche» significa cosas distintas en estudios distintos: cinco horas entre la medianoche y las 5:00, una definición de 1957 elegida sin ninguna justificación, ocho horas seguidas o de las 22:00 a las 6:00. Las cifras dependen por completo de la definición:

  • En un estudio con diarios de 75 bebés, más de la mitad habían llegado a dormir, en al menos cinco de las seis noches anotadas de la semana: de la medianoche a las 5:00, a los tres meses; ocho horas seguidas, a los cuatro meses; de las 22:00 a las 6:00, a los cinco meses.
  • En otro estudio, a los seis meses, el 37,6% de los bebés no dormía seis horas seguidas y el 57% no dormía ocho, según sus madres. Al año: 27,9% y 43,4%. Que no durmieran toda la noche no se asoció ni con el desarrollo del niño ni con el estado de ánimo de la madre.
  • Una buena noche no significa que a partir de ahora vaya a dormir así. Seguidos durante 13 noches a los seis meses, casi tres de cada cuatro bebés alternaban noches con y sin seis horas seguidas.

Si el bebé tiene unos meses y las noches se han estropeado de golpe, lee la guía sobre la regresión del sueño y la de las noches en las que no duerme.

Cómo contar el sueño y cómo te ayuda Lulla

Tres reglas, para que la cifra con la que comparas signifique algo:

  • Cuenta todo el sueño de las 24 horas, también el de los brazos, el portabebés o el cochecito.
  • Mira la media de varios días, no la de un día. La guía canadiense, en la que también se apoyó la OMS, dice de forma explícita que sus recomendaciones son una media, que deja espacio a la variación normal de un día a otro.
  • Compáralo consigo mismo. Las guías de urgencias no preguntan cuántas horas ha dormido, sino si se comporta distinto de lo habitual.

En Lulla anotas en el mismo lugar el sueño, las tomas y los pañales, mojados o sucios. En la pantalla Inicio, «Sueño de hoy» se compara con un objetivo igual al punto medio del intervalo de la National Sleep Foundation para su edad («de 15h objetivo» a los 0–3 meses), y desde el segundo día de registros aparece debajo también el intervalo completo, 14–17 horas. El componente «Duración» de la puntuación de sueño compara con ese mismo intervalo el sueño anotado en ese día: la noche que empezó después de las 18:00 de la tarde anterior, más las siestas de hoy. Tómalos como una referencia, no como un veredicto: un recién nacido sano que duerme 12 horas tiene en «Duración» 26 de 30 puntos, y eso no dice nada de su salud. Para la pregunta que de verdad importa dicen más las tomas de hoy, que se cuentan en la pantalla «Comidas», y los pañales de hoy, en la tarjeta «Pañales» de la pantalla Inicio; con Premium, el gráfico «Tomas por día» de Estadísticas muestra las tomas día a día. El informe para el pediatra reúne en un mismo documento el sueño y, si los anotaste, las tomas y el crecimiento; el primero, exportado en los primeros 14 días después de configurar la aplicación, es gratis, y los siguientes forman parte de Premium.

Las cifras de cada mes, con un día de ejemplo hora a hora, están en las páginas por edad. El sueño total usa los mismos intervalos de la National Sleep Foundation; solo a los tres meses, para que el paso entre grupos no sea brusco, el intervalo es de 13–16 horas. El sueño nocturno, las ventanas de sueño y el número de siestas son las referencias de Lulla:

Recién nacido · 1 mes · 2 meses · 3 meses · 4 meses · 5 meses · 6 meses · 7 meses · 8 meses · 9 meses · 10 meses · 11 meses · 12 meses · 13 meses · 14 meses · 15 meses · 16 meses · 17 meses · 18 meses · 19 meses · 20 meses · 21 meses · 22 meses · 23 meses · 24 meses

Gratis · PDF imprimible

El horario de sueño de tu bebé, por edad

Gratis · PDF imprimible

El horario de sueño de tu bebé, por edad

Una sola tabla con todo lo que importa: sueño total por 24h, ventanas de vigilia y número de siestas, del recién nacido a los 3 años. El sueño total sigue las recomendaciones de la National Sleep Foundation.

Te envío el PDF por correo

Fuentes y referencias

Este artículo se basa en directrices oficiales y estudios revisados por pares. Verifica las fuentes directamente: